El “Gato” Fernández junto a emprendedores mercedinos

El “Gato” Fernández junto a emprendedores mercedinos

Martín Koenig tiene su taller en calle Leonismo Argentino, entre Pringles y Miguel B. Pastor. El espacio, donde trabaja, es el resultado de la fuerte apuesta que hizo para profesionalizarse en lo que sabía hacer. Y lo hizo, como él dice, “todo a pulmón”.

“Todo un logro de un villamercedino que orientó su vida a la formación, estudiando lo que le gustaba y ahora está recogiendo los frutos de ese esfuerzo. Martín es un ejemplo de crecimiento como emprendedor. Mis felicitaciones para él y para las autoridades de la UPrO por el acompañamiento que le han dado”, dijo el candidato a gobernador por el oficialismo.

Joel Muñoz, es otro de los jóvenes de Villa Mercedes que estudió, se profesionalizó en la UPrO y ahora progresa con su propio emprendimiento.

En su casa de calle Profesor Farfán montó su taller en el que confecciona ropas deportivas y para academias de baile, además de algunos trabajos particulares. 

Pero como buen emprendedor se ha fijado más objetivos y uno de ellos es poder contar con una máquina de sublimación –impresión en tela-, para ofrecerle a sus clientes un nuevo servicio para sus prendas y responder a una demanda que hoy no puede cubrir.

“Joaquín Surroca le comunicó a Joel que tendrá la ayuda económica necesaria para adquirir ese equipamiento, lo que indudablemente emocionó y alegró a Joel, y a todos los que compartimos este inolvidable momento. Este es un ejemplo de la presencia del Estado, apoyando y alentando el desarrollo de los emprendedores”, reflexionó Jorge “Gato” Fernández..

Andrea Iriarte , tiene su taller de costura en el complejo habitacional La Ribera, empezó a dedicarse a la confección de mallas para patinaje artístico después del cierre de la empresa textil en la que trabajaba.

Antes de que esto ocurriera, ingresó a la UPrO para aprender nuevas técnicas y para sumar a lo que venía haciendo en su trabajo. 

“Después del cierre siguió estudiando. Su hija Valentina se dedicó al patinaje artístico y Andrea aprendió a confeccionar la indumentaria”, contó el “Gato” Fernández quien agregó: “Como un efecto multiplicador, otras madres le encargaron para sus hijas y actualmente, en la medida de sus posibilidades también atiende pedido de patinadoras de otras ciudades”.

 

“Andrea ha encontrado en este rubro innovador en la provincia una salida laboral -dice que su hija es su mejor propaganda- y una plataforma para seguir progresando. Gracias Andrea por abrirnos las puertas de tu casa y taller”, concluyó Fernández.