QUINES: impulsan la expansión del algodón en San Luis
Integrantes de la cadena productiva del cultivo en la provincia dieron el primer paso para estimular esta producción y aprovechar la calidad y rendimientos que se registran hoy.
Productores, industriales, técnicos y asesores se entusiasmaron con impulsar juntos el crecimiento del algodón en San Luis.
El compromiso está respaldado por los excelentes resultados que muestran veinte años del cultivo en el norte puntano: altos rendimientos, muy buena calidad de fibra, condiciones sanitarias y ambientales ideales y alta capacidad de procesamiento en las dos desmotadoras instaladas en Quines.
Esto fue parte de lo que dejó la primera reunión de la cadena productiva del algodón puntano, del que surgió un coincidente llamado a "cuidar la marca San Luis".
El programa contempló experiencias locales, ensayos en el Valle del Conlara, sanidad, especialistas nacionales en semillas y un espacio de opiniones, a cargo de Romina Giacovinno del INTA.
El director del Centro Regional La Pampa-San Luis del INTA, Jorge Reynals, destacó el encuentro que compartieron productores, industriales y entidades públicas y anunció que “estamos haciendo crecer” la agencia Quines de la entidad con más técnicos y con Eliana Mercado como nueva jefa: “La idea es apostar a esta región con más gente y poniendo en valor la agencia local”.
Walter Viegener, propietario de la desmotadora Solvie SA, describió que la última terminó siendo una campaña con muchos más kilos de fibra de los que se esperaba. Detalló que se sembró muy tarde por la seca que llegó a todos lados, pero las heladas en Chaco y Santa Fe vinieron más tarde lo que permitió una mayor producción.
“En este momento nadie te quiere vender algodón producto del despelote que hay de precios, pesos y dólares y que hace que la incertidumbre sea fenomenal”, ilustró.
Señaló que las hilanderías del país hicieron inversiones muy importantes en los últimos cuatro años y que eso las ha preparado para exportar.
“Curiosamente siempre se dice que las hilanderías en Argentina no están preparadas, cuando las que tenemos son las más modernas de todo Latinoamérica”, dijo como dato de referencia industrial.
De todos modos, aclaró que se está buscando mercadería de calidad, la que históricamente hace San Luis: “No es lo mismo hacer un algodón chiquitito de 25 milímetros que de 28 para arriba, es una mercadería muy buscada y falta y es la que sale del eje Quines-Candelaria, con lo que tiene un nicho de mercado que hay que mantener”.
Para Viegener, San Luis puede convertirse en “el Texas argentino”. Recordó que hace tres años visitó el norte de Texas, donde están las dos desmotadoras más grandes del mundo. Lo notable, destacó, es que hace 30 años no había algodón en esa zona. “¿Les suena familiar?”, preguntó al auditorio.
Explicó que la diferencia la hizo la genética, porque los materiales de ciclo corto encontraron una ventana y ese desarrollo permitió una explosión de producción.
Añadió que eso se pudo hacer en Texas porque se juntaron varias cosas. La primera, empezar con este tipo de reuniones y plantear que el trabajo debía ser público-privado.
“¿Qué deberíamos hacer en San Luis para lograrlo? Realizar ensayos en toda la provincia donde se crea que la ventana de siembra sea potencialmente alta, mirando la temperatura de suelo al momento de la siembra y cuándo es la primera helada”, sugirió.
Pero para ello, insistió que todos los integrantes de la cadena deben trabajar en conjunto, porque el Estado provincial recibe fondos nacionales a través de la ley algodonera que tiene objetivos de desarrollo de la producción.
Luego dijo que se debe “profundizar la búsqueda de la calidad y para eso debemos empezar a medir por HBI, porque a la marca San Luis hay que cuidarla, pero hay que conocerla y medirla”.
El HBI es un aparato que sirve para clasificar el algodón.
También sugirió mejorar el manejo del riego y fertilizantes. En el eje Quines-Candelaria, regar “no es moco de pavo”. El algodón necesita producir 1.500 kilos de fibra por hectárea para que tenga un nicho en la producción de la zona, ya que compite con la soja, el maní y la alfalfa.
Finalmente, el empresario destacó que en cualquier planteo productivo se tiene que asegurar la sustentabilidad en el tiempo.
“Acá está todo por hacerse y tenemos ganas de hacerlo; solo depende de nosotros están dadas las condiciones y podemos esperar mucho más del San Luis algodonero en un futuro”.


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