Ponce”Adolfo es un mentiroso que arregló con el macrismo, lleno de ira , enojo y frustrado””
Enrique Ponce no anduvo con vueltas sobre afirmaciones sobre su persona por parte de Adolfo, que indudablemente está cegado por su frustración y hace cualquier.
Ponce que nunca necesitó de Adolfo para nada, no tiene que rendirle cuentas de nada fue a fondo y le dijo lo que hay que decirle a un cegado por resentimiento y preso de su ego y resentimiento.
Enrique dijo que Adolfo es un mentiroso, el no cumple con su palabra y subirá, frustración y el enojo, le están nublando su inteligencia.
Logico , tuvo miedo a perder , rodeado de frustrados que no están en condiciones de sacar un solo voto. Ni él se animó a ser candidato.
Ponce , además dijo que Adolfo no necesitaba injuriarme ni levantar falsas sospechas , para justificar su arreglo con la derecha , una vergonzosa actitud .
Adolfo tiene mucho para explicar de su vida política y personal inexplicable e hipócrita , para hablar sobre mi integridad . El oscuro es él y no yo , no tiene cara, dice Ponce .
Adolfo si tuviera que explicar su vida personal y política sería imposible , si tomamos su punto de partida y su actualidad , llena de cinismo, hipocresía y falsedad .
Es una gran decepción, dijo Ponce , para encasillar la caradurez de Adolfo .
Se olvidó Adolfo de lo que pregonaba del que hablar de las ideas, poco de las cosas y nada de las personas como decía PERON", su resentimiento lo puede y no puede justificar lo injustificable, remató Ponce como para dejar claro la pobreza y la miniatura política en que ha caído el hoy derechizo Adolfo .
La historia pone las cosas en su lugar siempre . Privatizador , sospechado y tránsfuga de la política , Adolfo juega a ser nada , haciendo de forro de intereses porteños a los cuales en algún momento combatió y que hoy lastimosamente defiende.
El odio lo hace juntarse con los que lo odiaron hasta ayer y da pena que ocurra , vomitando su propia historia y renegando de sus fracasos .
Él vuelve Ponce Verdadero contra el no vuelve Adolfo por su propia torpeza, tremenda realidad realidad política.


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