El campo y el no acompañamiento a Poggi .Celo impositivo y cero política rural .Su odio al campo que nunca fue de su agrado.
Poggi se hace el Pro Campo y cuabdo fue Gobernador fue anti Campo .
Decían los portales de ese momento , que por " Por segundo año consecutivo el campo fue el gran ausente en el discurso legislativo del gobernador Claudio Poggi. Y no porque merezca honores, sino porque hoy es un gran dinamizador de la economía de San Luis, según abundantes referencias técnicas, pero ignorados por Poggi , que se hace el Pro Campo
El excesivo celo fiscalista del gobierno provincial de Poggi , parece que no le deja ver que el aumento de la producción agropecuaria local merece un mejor acompañamiento del Estado, como por ejemplo en la generación de estadísticas serias y confiables que permitan imaginar un horizonte más previsible. Poggi odiaba el campo y se hace el pro Campo hoy por conveniencia, por eso las entidades rurales nunca lo acompañaron .Saben además que Poggi tiene campos, pero no saben ni se sabe cómo hizo para tenerlos .
Poggi Tampoco parecía saber que las tres mil hectáreas del algodón producido en el corredor Quines-Candelaria están muy cerca de certificar calidad y denominación de origen, una conquista nacional que dejará la mesa servida para la llegada de hilanderías y su consecuente impacto laboral, lo ignoraba .
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Poggi el año pasado anunció un nuevo colegio similar para Unión. ¿Qué extraña razón llevó a Poggi a ocultar esta decisión durante un discurso cargado de menciones educativas? Porque no lo hizo y se gastaron la plata en otra cosa
Incluso, cuando esto fue convertido en noticia por boca del mismo ministro Gonzalo Amondaraín , un tipo que era funcionario y le facturaba a la Fundación Emprender , en declaraciones a Canal 13 hace un mes, ni siquiera la Agencia de Noticias del gobierno lo mencionó, simplemente porque mentía
Los problemas de los que no se habla, decían los productores ante el verso de Poggi .
El norte de San Luis tiene un futuro incierto. Al menos las tres mil hectáreas de cultivos intensivos que perdieron la red de canales con la inundación de 1 de marzo. Nada dijo Poggi sobre si habrá dinero para reconstruir una obra de la que también depende una importante cantidad de empleo eventual, como la siembra y recolección de papa, la cosecha de arándanos, el pelleteado y enfardado de alfalfa o el injertado de rosales que anualmente abastecen viveros de otras provincias.
Claro que hace una semana anunció algunos millones para reparar caminos destrozados por las tormentas. Pero no hay dinero aún para los caminos secundarios de las zonas productivas de la provincia que tienen un atraso en mantenimiento igual al tiempo de la gestión de Poggi.
No escuchó el pedido de la Confederación Rural de San Luis para declarar zona de desastre agropecuario al norte y con ello suspender el cobro de impuestos. Es la misma agrupación gremial que ayudó a constituir y con la que se sacó una foto después de la cena de celebración.
La preocupación de los técnicos del Ministerio del Campo tampoco logró entrar en la agenda del gobernador. El avance de las malezas resistentes en la provincia es alarmante y demanda de una urgente intervención estatal. Por ejemplo, en una reciente revelación del INTA San Luis, se supo que el 12% de la superficie agrícola provincial, hoy calculada en un total de 744.000 hectáreas, está afectada por yuyo colorado (Amaranthus palmeri), que en esta campaña producirá importantes pérdidas en lotes con soja.
El creciente sector agroindustrial de la provincia demanda más estadísticas para dar mayor previsibilidad a sus negocios. No hay decisión política aún del gobierno de establecer un esquema basado en fuentes seguras para saber, por ejemplo, cuánto grano y hacienda se produce en San Luis, y mucho menos sobre a cuánto de ello se le agrega valor en San Luis. Ni hablar de ayudar a mejorar las condiciones de comercialización de granos en algunos acopios locales.
Un capítulo aparte merecen los frigoríficos concesionados por la provincia, todas truchadas que no funcionaron y se robaron todo, creados con el concepto de faenar novillos nacidos y engordados en San Luis y su consecuente impacto en el precio de la carne al consumidor local, que hoy es nulo.
El año pasado el entonces ministro del Campo sugirió sin suerte anunciar en el discurso legislativo del 1 de abril la creación de un sistema de medición de las producciones predominantes en la provincia.
“Todo se puede medir”, dijo el mismo gobernador en su largo discurso cargado de cifras de bicicletas, computadoras y de muchos kilómetros de todo un poco, pero nada de campo, opinaban los productores contra Poggi que se hace el Pro Campo y Cuando gobernó fue un anti Campo.
Hay que tener memoria, para todo .


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